Al aire con Nahuel Darío Bonilla

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Con énfasis y entusiasmo, una voz infantil identifica la emisora Kania 97.3. FM. Se trata de Nahuel Darío Bonilla Jaimes, para quien, a sus seis años de edad, una cabina de radio es un espacio natural que conoce a la perfección y forma parte de su corta existencia.

Su casa, también es la sede de la estación de la radio rubiense, que dirige su abuelo Sergio Bonilla; este pequeño se presenta como subdirector, título honorario que ostenta orgulloso y sin titubear.

Habla de esta experiencia como un novel locutor que derrocha simpatía e impresiona por su manera de expresarse:

“Me gusta la emisora porque la gente me escucha en muchas partes, en otros estados. Algunas veces hablo de mis tareas; en otras, para que se cuiden por la pandemia, y muchas cosas más”.

En ocasiones comparte con su abuela paterna, Yozaida Izarra, de quien heredó el gusto por la locución, el programa que ella realiza; allí, con la espontaneidad que lo caracteriza, se desenvuelve como todo un profesional de la radiodifusión, para deleite de sus seguidores.

Ha grabado algunos promocionales y su voz ya es conocida por los radioyentes; su aspiración, para dentro de algunos años, es tener su propio programa. Conoce el manejo de los equipos de la emisora y los dibuja detalladamente, como un colorido testimonio de su aprendizaje.

Esta actividad la comparte con el béisbol, deporte que practica como integrante del equipo Fundaven, el cual en dos oportunidades clasificó como semifinalista en un torneo estadal.

Además, es aficionado al ciclismo, tiene una bicicleta que maneja como un experto frente a su casa, siempre bajo la supervisión de un adulto.

Acaba de finalizar el año de escolar y fue promovido al segundo grado de primaria con excelentes resultados; comenta que le gusta cumplir con los deberes asignados, así como practicar la lectura y la escritura.

“No conocí primer grado, ni a mis compañeros, por la pandemia. Solo tengo los amigos del béisbol. Si la emisora estuviera lejos, nunca hablaría, porque no podemos salir”, dice con un dejo de nostalgia. Una mezcla de ingenuidad infantil y madurez de adulto.

Ya sabe lo que quiere estudiar cuando vaya a la universidad: Medicina Veterinaria, porque siente gran afinidad por las mascotas. En su residencia tiene dos perritos, Trici y Mirú, y un gato de nombre Chiquitín.

Su papá, Sergio Darío Bonilla, lo describe como un niño tranquilo, muy noble, inteligente, proactivo, ordenado y sociable. “Es cuidadoso con sus cosas, mantiene mucho respeto con los mayores, y es muy abierto con los compañeritos”.

Dariana Jaimes, su mamá, agrega que estar rodeado de adultos en su hogar le permite ser más centrado y disciplinado.

Frente al micrófono, con la entonación correcta para quienes lo escuchan por la emisora, envía un mensaje para todos los niños en su día: “Que la pasen bien; amen a sus papás; usen el tapaboca, hay que lavarse las manos, utilizar alcohol, y que todos los niños del mundo reciban un regalo”.

Son los deseos de este pequeño, cuyo sueño cada día se cumple: que su voz se escuche en muchos lugares. La expresión de su mundo infantil, transmitido por quien con una sonrisa disfruta cada día de la radio, el béisbol, la bicicleta y sus mascotas. Por ahora, “vamos al aire con Nahuel Darío”.

Fuente: lanacionweb.com

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