Cuando la tierra escupió negro

0
228
Un trabajador de la hacienda La Alquitrana extrae el petróleo con un balde. Reproducción. Colección Museo La Alquitrana, Rubio, 1882.
Publicidad

El terremoto de Cúcuta del 18 de mayo de 1875, con fuerte acción en la región que comprendía el Gran Estado de Los Andes en Venezuela, reactivó el flujo de una capa oleaginosa en un tramo de la quebrada La Alquitrana. Esta sustancia había sido identificada en 1870 por el doctor Carlos González Bona, como petróleo.

“¡La tierra escupe negro, la tierra escupe negro!”, fueron las palabras que según cuenta la historia, pronunció un peón para alarmar a Manuel Antonio Pulido Pulido, propietario de la hacienda La Alquitrana en cuyo seno nacía la mayor fuente de riqueza económica que ha tenido la Venezuela del siglo XX.

Manuel Antonio Pulido acató la sugerencia de González y decidió constituir el 3 de septiembre de 1878, la “Compañía Hullera del Táchira”, en la que participaron además como accionistas, José Antonio Baldó, Pedro Rafael Rincones, Ramón María Maldonado, José Gregorio Villafañe y Carlos González Bona.

Al comprobar que era petróleo y no hulla el mineral a explotar, la novel empresa cambió su nombre por el de “Compañía Nacional Minera Petrolia del Táchira”.

“La Petrolia empezó a actuar ese mismo año. Se levantó una cabria triangular de 24 pies. Una rueda hidráulica de 16 pies accionaba un rudimentario equipo de perforación que en continuo movimiento percutorio abría un pozo de 6 pulgadas de diámetro. Así lograron abrir 5 pozos, dos de los cuales -Uraca y El Salvador- continuaban produciendo para 1924. Como no disponían de bombas era necesario esperar que los pozos se llenaran por flujo natural para luego transportar el petróleo en cubos de 5 galones hasta un pequeño estanque situado en la parte más alta del terreno. De aquí bajaba el petróleo por una tubería de 300 pies de largo hasta la refinería”. (Revista El Farol: 27/02/1955).

El ocaso y desplazamiento de la compañía llegó con el descubrimiento de nuevas fuentes petrolíferas en el estado Zulia, y la instalación de grandes empresas transnacionales dedicadas a la actividad refinera.

“El 26 de noviembre de 1928, el control de la Petrolia pasa a manos del norteamericano Clarence J. Brow, quien se casó con Dolores Pulido Rubio, hija del fundador Manuel Antonio Pulido Pulido. Brow fue autorizado para perforar 12 pozos durante dos años y administrar 8 bombas de gasolina propiedad de la empresa”.

“El 8 de abril de 1934 se vencen los derechos de explotación de La Petrolia. El 9 de mayo de 1938, el Ministerio de Fomento declara la extinción de los derechos “por vencimiento del término de la duración de la concesión”. Dos meses y medio después de declarar extinta la concesión, el Gobierno otorga esos derechos a la Venezuelan Oil Development Company Ltd., una subsidiaria del grupo Royal Dutch Shell, quien renuncia a ellos después de efectuar, sin éxito, costosos trabajos de geología de superficie y perforación”. Revista Zumaque: 25-26: octubre – diciembre de 1978).

Tomando en consideración la riqueza histórica de la finca La Alquitrana, el entonces presidente de la República, el rubiense Carlos Andrés Pérez, dispuso en 1975 la construcción de un parque y Museo del Petróleo, único vestigio que nos queda de cuando la tierra escupió negro en el Táchira.

Texto: Marlen Leal – © Crónica Visual del Táchira nro.3 municipios Capacho: Libertad – Independenica y Junín – 1999 Fototeca del Táchira – Venezuela

Fotografía: Un trabajador de la hacienda La Alquitrana extrae el petróleo con un balde. Reproducción. Colección Museo La Alquitrana, Rubio, 1882

Fuente: Facebook FototecaDelTachira

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí