Marcos Pérez Jiménez: El presidente que transformó a Venezuela en 5 años

Cinco años de gobierno le bastaron al General Marcos Pérez Jiménez para concretar múltiples obras en toda Venezuela, las cuales permitieron el crecimiento del país e influyeron en la expansión de la economía nacional; cronistas e historiadores aseveran que es un presidente que no tiene comparación porque se encargó de transformar la nación en lo físico y social. El pasado 25 de abril se cumplieron 100 años del nacimiento de quien fue uno de los seis tachirenses que dirigieron el país durante el siglo XX

Entre las montañas tachirenses, a 1.200 metros sobre el nivel del mar, se encuentra asentada la población de Michelena, fundada en 1849, esta tierra ha sido la cuna de grandes ilustres, uno de los cuales se ganó un sitial de honor por su importancia política y la trascendencia histórica que tiene, no sólo para Michelena y el Táchira, sino para toda Venezuela, es por ello que en la entrada a este poblado se erigió una estatua en su honor, la esfinge del General Marcos Pérez Jiménez recibe de brazos abiertos a propios y a visitantes, y recuerda a quienes pasan por el lugar el legado de un presidente que de 1953 a 1958 emprendió la transformación del país.

El 25 de abril de 1914 nace Marcos Pérez Jiménez; Juan Pérez Bustamante y Adela de Jiménez son los padres del hombre que concretó su llegada a la Presidencia en 1953, pero que desde el año 1948, cuando formó parte de la Junta Militar -integrada también por Carlos Delgado Chalbaud y Luis Llovera Páez- que derrocó al ex presidente Rómulo Gallegos, había tenido sus primeros acercamientos al poder. Este año la Alcaldía de Michelena junto a la Sociedad Bolivariana de esta localidad y la sociedad en general en el Táchira y en el resto del país, celebraron con actos especiales los cien años del natalicio de Pérez Jiménez, ocasión que fue propicia para recordar su legado.

El ascenso de Pérez Jiménez a la Presidencia de la República estuvo signado por los golpes de Estado, tras las elecciones de noviembre de 1952, ganadas por el representante del Partido Comunista de Venezuela, Jóvito Villalba; Pérez Jiménez desconoció los resultados que lo daban como perdedor y se proclamó presidente temporal desde diciembre de 1952, meses después reafirmó su estancia en el poder e inició su proyecto de gobierno “El Nuevo Ideal Nacional”.

El historiador de la Sociedad Bolivariana de Michelena, José Antonio Araujo, relató que Pérez Jiménez durante su mandato se propuso cambiar la fisonomía de Venezuela, transformando tanto la capital de la República como todos los estados, asegura que Caracas antes del mandato de Pérez Jiménez “era prácticamente un pueblo, y fue cuando él inició todas las obras que llenaron la ciudad capital de grandes avenidas, de grandes edificaciones, Pérez Jiménez emprendió la obra magna de la Ciudad Universitaria; además, él tuvo la característica especial de que no sólo se ocupa de las capitales de los estados, sino que sus obras llegaron a todos los municipios, llenando el país de carreteras, él quiso intercomunicar los pueblos con el objeto de que éstos tuviesen acceso a las capitales de los estados, eso trajo una gran consecuencia porque la gente de los campos pudo emigrar para empezar a estudiar y de ahí surgió una importante cantidad de profesionales que luego cumplieron grandes roles en la historia venezolana”.

Destacó Araujo que el expresidente se ocupó del crecimiento de “la vida vegetativa de la población”, aseveró que éste es uno de los hechos que marca su gestión porque fue “el primer gobernante en frenar la gran mortalidad infantil que existía en Venezuela”, indicó que para ese momento al menos 100 mil niños morían al año a causa de distintas enfermedades y fue cuando Pérez Jiménez se encargó de emprender obras que permitirían mejorar el sector salud.

El historiador precisó que el exmandatario fomentó el crecimiento en la producción del café y cacao gracias a la Reforma Agraria; en este sentido, detalló que Pérez Jiménez se enfocó en “sacar al productor agrario del estado de postración en el que se hallaba, porque él decía que el conuco lo que generaba era hambre y miseria, y que había que transformar al productor agropecuario en gente de clase media para que no solamente produjeran al país en las condiciones óptimas para que la producción supliera las necesidades de la población, sino para que también el productor agropecuario tuviera una mejor calidad de vida”.

Afirmó Araujo que Pérez Jiménez tenía presupuestado para su siguiente quinquenio un total 33.500 millones de bolívares, ya que aspiraba que en su segundo período se construyesen mayores obras; sin embargo sus proyectos no se concretaron porque luego del plebiscito al cual se había sometido para que los venezolanos decidieran si seguía o no en el poder, se produjo una desestabilización en el país, la grandeza de sus obras no logró opacar la persecución en contra de quienes pensaban diferente y la falta de democracia y libertad de expresión le mereció un mayor rechazo entre aquellos que se oponían a su régimen, es así como la mañana del 23 de enero de 1958, Pérez Jiménez partió en “la Vaca Sagrada” y quienes en el país celebraban el derrocamiento de un dictador, se olvidan también de la “Venezuela Inmortal” y el “Nuevo Ideal Nacional”.

De acuerdo con el cronista de Michelena, Amable Tapias, el legado de Pérez Jiménez para el país es “el del progreso, el trabajo, la lucha y la seguridad”, señaló que Pérez Jiménez aplicó un estilo particular de gerencia porque le exigía a los gobernadores de cada estado que debían construir obras e inaugurarlas el 2 de diciembre de cada año, “de no hacerlo, sería desplazado porque a él le interesaba que el pueblo de Venezuela fuese uno de los puntales de América, entonces los gobernadores no necesitaban hacer tantas antesalas a los ministerios, sino sólo debían presentar las obras y se les daba el dinero”, agregó que otra de las exigencias de Pérez Jiménez era la calidad de las obras, éstas debían estar listas en su totalidad para el lapso que estaban previstas, aseveró que si una obra estaba proyectada para concluirse en 8 meses, debía terminarse en ese plazo o de lo contrario la empresa constructora por cada día que se retardara tenía que devolverle al Estado 500 bolívares.

En este sentido, Tapias narró que a una empresa portuguesa se le concedió la licitación para construir un puente en Caracas, quien dirigía la obra la culminó en el menor tiempo para que le otorgaran la construcción; sin embargo, mientras hacían la prueba de calidad un camión de la época pasó sobre el puente y éste cedió, entonces “Pérez Jiménez le dijo: Usted construye ese puente con su propio dinero y yo voy a inaugurarlo, y si se vuelve a caer, entonces lo vuelve a construir o se atiene a las consecuencias”, ante ello, la persona que llevó a cabo la obra solicitó dinero y reconstruyó el puente “y aún está ese puente funcionando en Caracas”, aseveró el cronista.

El cronista indicó que Pérez Jiménez era la persona que iba a supervisar las obras realizadas en su período; asimismo contó que el Presidente solicitaba a los ingenieros y a las empresas mantener al día todo lo relacionado con los proyectos de construcción, acotó que fue un visionario que exigía calidad y es por ese motivo que las obras que construyó aún se mantienen.

Venezuela sin el General

Manifestó el historiador José Antonio Araujo que tras la partida de Pérez Jiménez, el país “se convirtió en una pesadilla porque esto ha sido una gran politiquería, el país ha retrocedido porque se ha descuidado mucho la acción principal del hombre que es el trabajo. A raíz de la salida de Pérez Jiménez esto ha sido como decía el General Francisco de Miranda, puro bochinche y bochinche”. Araujo alegó que otros presidentes han construido diversas obras, algunos concluyeron las infraestructuras que él ya había proyectado, “pero éstas fueron mochas porque les suprimieron el presupuesto, tal es el caso del puente sobre el Lago de Maracaibo, en el cual sólo se invirtió la mitad del dinero que había aprobado Pérez Jiménez”, a su juicio, “es imposible que con esa montaña de dólares que la ha ingresado a Venezuela en los últimos años no se haya hecho algo”.

Carretera con luces… El cronista Amable Tapias expuso que cuando se iba a inaugurar la avenida Libertador de San Cristóbal, Pérez Jiménez se encontraba junto al gobernador del estado, Antonio Pérez Vivas, y éste le preguntó su opinión sobre la avenida, a lo que Pérez Jiménez contestó “es una carretera con luces”, porque lo que él aspiraba era la construcción de una gran autopista de entrada a la capital del estado.

Obras que perduran… El historiador José Antonio Araujo indicó que en la época de Pérez Jiménez se construyeron obras de envergadura, como la Escuela Interamericana de Rubio, el hotel Tamá en San Cristóbal, el Hospital Central, el Viaducto Viejo, otras construcciones que se realizaron fue el gimnasio Arminio Gutiérrez –llamado anteriormente “2 de Diciembre”-, la carretera Panamericana, el Parque de Exposición Agropecuaria, el Central Azucarero de Ureña, el Círculo Militar, la Casa Sindical, la Escuela Técnica Industrial, el hotel Aguas Calientes y la Unidad Vecinal.

Un gran legado… El presbítero y escritor, Gilberto Santander, aseveró que en el estado Táchira ningún presidente ha superado a Pérez Jiménez; el Táchira tiene un legado material magnífico que fue dejado por este Presidente, “a pesar de haber sido un dictador, Pérez Jiménez invirtió mucho en el estado”

Recuerdos de un gobierno

Tomás Ramón Zambrano: “No recuerdo muy bien a Pérez Jiménez porque para el momento en que él estaba mandando yo me encontraba lejos, pero recuerdo muy bien el día en que lo sacaron del mando, ese día vi pasar una avioneta y todos decían: salió Pérez Jiménez. Sin embargo aquí en Michelena y en Táchira aún quedan las obras que construyó y que forman parte de su legado”.

Alejandro Rosales: “Sí recuerdo lo que fue su mandato, fue un gobierno muy bueno que dejó obras importantes; no sólo en Michelena y en el Táchira, sino en toda Venezuela, lo malo fue la dictadura, pero sin embargo fue un gobierno de respeto y desde su mandato no ha existido otro igual. El día en que Pérez Jiménez salió del poder yo tendría unos 17 ó 18 años”.

Mauricio Arellano: “Pérez Jiménez es uno de los presidentes más importantes del país porque él transformó Venezuela, no recuerdo cómo fue su mandato pero las obras que dejó demuestran lo que fue su gobierno y el crecimiento del país para ese momento”.

Víctor Chacón: “La mayoría de las mejores construcciones que hay en Venezuela las dejó Pérez Jiménez; en Michelena hizo la medicatura que era una de las principales necesidades para la época en esta población porque no había un centro de salud local, en San Cristóbal construyó el Hospital Central, el Helicoide, el Viaducto Viejo y muchas otras, y si lo hubiesen dejado continuar habría hecho mucho más por el país, pero ahora estamos en esta Venezuela que otros echaron a perder”.

[fuente] diariodelosandes.com [/fuente]