Enoc: El Último Profeta

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Era la temporada de lluvia, seguía la ribera del rio siguiendo río abajo en busca de aldea y su gente que lo quería oír llevando su mensaje de esperanza pero también de castigo- nombraba las profecías- El era el santo venía del nacimiento del rio de aguas cristalinas y gélidas, La Revancha, Río Chiquito y La Alquitrana allí se detendría a predicar y orar; la gente que lo seguía escuchaba y oraba.

El nono se levantó temprano más temprano que otros días, hacía frío y afuera estaba nublado la niebla mas densa que de costumbre; hoy tenía una misión salir temprano de la Mesa, pasar por Palermo buscar la quebrada donde se lavaría los pies- La quebrada lavapatas le decían- para colocarse la alpargatas domingueras- Las que se ponía para ir a misa los domingos- y así entrar a Santa Ana atravesarla y buscar el camino por donde Don Timoteo Chacon subió persiguiendo al venado milagroso que lo llevó hasta “ llano de ratón”, pero esta vez sería un recorrido inverso; él descendería en busca del rio Quinimari y esta vez no estaría el árbol que sirvió de puente al venado y a Don Timoteo sino una hamaca o puente de madera que le permitiría atravesar el Quinimari sin mojarse y llegar a Estación Santana; iría en busca del 15 Rojo y de La Alquitrana donde vería al Santo Profeta predicar y orar.

Capilla del profeta Enoc

Ese era el corrillo que le había llegado unos días antes y la fe, la esperanza y esa religiosidad de nuestros campesinos lo llevó a estar y conocer los predios donde se explotó por primera vez el petróleo en Venezuela; años más tarde el nono permutaría sus propiedades con los descendientes de Don Manuel Antonio Pulido y se haría dueño por más de cincuenta años de la Hacienda “La Alquitrana”

El profeta Enoc- Henoch para algunos- en el río Quinimari predicaría: “ Arrepentidos, el juicio de Dios está en las puertas” pedía el arrepentimiento total de sus pecados, ya que vendrían tiempos peores, porque por el egoísmo, la traicion, la poca fe que tenía el hombre se presentan las calamidades; Rio Chiquito sería arrasado por el lodo y barro- dijo

El nono ya anciano siempre repetía “ como decía el santo profeta” siempre lo recordó y ya habían pasado más de cincuenta años del hecho.

Era flaco, vestía una túnica blanca, de cabello negro rizado la barba al estilo nazareno, decían que hablaba con los pájaros y quizá estos le entendían, asustaba con las santas escrituras.

Dicen que no aceptaba limosnas ni dinero, que este no servía no se podía comprar el aire, ni las mañanas que Dios nos depara, ni los días soleados, ni las estrellas, ni el canto de las aves- sentenciaba

En el río Quinimari oró y se bañó, con los años en ese sitio se erigió una cruz; cuentan que las bravas aguas de río cuando bajan crecidas se salen de su cauce natural toman la carretera y van carretera abajo cuando está cerca de donde está la cruz se desvía nuevamente y va a su cauce natural, no arrasa con la cruz, la gente se persina y reza.

Más abajo en el valle de Estación Santana se levantó una capilla desde niño la vi, no sabía el significado de esa capilla, el porqué de su existencia

Del 15 Rojo y La Alquitrana va a Santa Ana sube por el camino de media cuesta son las diez de la mañana de un miércoles 16 de junio de 1926, la gente se agolpa a esperarlo; se dice que a Rubio no quiso ir, anda con ropa sencilla, parece un místico- dicen

Llega a la cima del cerro recorre calles y carreras y va a dar al pie del histórico Saman, allí descansa como lo hizo Bolívar con el padre de este Saman allá en Guere

Allí predicaría, hablaría de bien y del mal, de la virtud, del anticristo y del fin del mundo

Decía que era la encarnacion de profeta Henoch y de ahí su nombre. A Henoch lo encontramos en el Antiguo Testamento, en el Capítulo V del Genesis

Cuentan que no entro al templo de Santa Ana y el cura párroco Bernabé Vivas sale a su encuentro y conversa con el, a la sombra que da el Saman, de que hablaron, que se dijeron no se supo

De llamaba Laureano Ojeda nacido en Merida Yucatán de la República de México, decía que oyó una voz misteriosa que le indicaba cuál era su misión en la vida y que encarnaría al profeta Henoch, recorrió Estados Unidos, los paises centroamericanos,Panamá Colombia y Venezuela arribaria a nuestro país un 8 de junio de 1926

Se fue vía El Corozo los Llanos y desapareció.

Fue el último profeta.

Fotografía tomadas de la revista Rubio Ayer y hoy 1985
Texto: Retazos Históricos del Táchira. Doménico Andrade.

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