Juan Murillo conquistó en Bramón

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Con este triunfo, Murillo se adueña automáticamente del primer lugar de la general, con global de 2:14.13, y además encabeza los departamentos de Sprints, con 8 puntos y Montaña, con cuatro unidades.
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Luego de mantener una prolongada fuga por 15 kilómetros, y un poco más de un minuto de ventaja sobre sus perseguidores, Juan Murillo, corredor del Kino Táchira, superó apenas por media rueda a su compañero Freddy Vargas, para quedarse con el triunfo en la primera etapa del cuadragésimo Clásico Ciclístico de La Consolación, tras agenciar 2 horas, 14 minutos y 26 segundos en el tramo Táriba – Bramón, de 82,3 kilómetros.

Curiosamente, la dupla Murillo – Vargas ya tiene antecedentes de triunfo, y es que en la Vuelta al Táchira 2002, ambos corredores protagonizaron una fuga similar de más de dos minutos, que al final pesó para que Vargas se quedara con el título y se convirtiera en el primer y único novato en ganar el Giro Andino.

Con este triunfo, Murillo se adueña automáticamente del primer lugar de la general, con global de 2:14.13, y además encabeza los departamentos de Sprints, con 8 puntos y Montaña, con cuatro unidades.

Fue una justa recompensa para un corredor que se sacrificó desde el principio,  tratando de mantenerse a la expectativa cuando la carrera transitaba sus primeros kilómetros en el circuito por la autopista Táriba – San Cristóbal donde, ante la parsimonia del grupo, que se mantuvo junto por buena parte de las cuatro circunvalaciones.

“Le doy gracias a Dios y al equipo que hizo un gran trabajo, al final pues se nos dieron las cosas a mi compañero -Freddy Vargas- y a mí”, expresó Murillo apenas bajarse de la bicicleta, al tiempo que dedicaba el triunfo a su familia.

El triunfo ratifica además las buenas condiciones por las que atraviesa el corredor, “lo he demostrado en las últimas competencias”, afirmó el pedalista tachirense, que espera conservar hoy la camiseta o al menos mantenerla en los equipos de la casa, una vez se cumpla la exigente prueba contrarreloj.

Y es que en función de la segunda etapa se desarrolló la primera, pues “la estrategia siempre fue clara, tratar de buscar la mayor diferencia con los corredores que andan fuerte en la contrarreloj individual, como Edwin Becerra, José Alarcón (Gobernación de Mérida) y Carlos Galviz (Fegaven – Alcaldía de Cárdenas), al final lo logramos y se nos dio todo como lo esperábamos”, afirmó Murillo.

Tal como lo indica el corredor, el plan fraguó según lo previsto, pues en la llegada en Bramón, el podio fue completo para los pedalistas de la misma casa, en segundo lugar se ubicó Freddy Vargas, con el mismo tiempo del ganador; y tercero fue Jonathan Camargo, a 1 minuto y 41 segundos, lo mismo que la general, en la cual el rival más cercano a Murillo es Gusneiver Gil (5), de la Gobernación de Trujillo, a dos minutos y un segundo.

Lento comienzo

José Chacón, uno de los llamados a pelear el Clásico, se encomendó a la sagrada imagen de la Virgen de la Consolación antes de la largada de la carrera, frente a la Basílica. (Foto/Jorge Castellanos)

    José Chacón, uno de los llamados a pelear el Clásico, se encomendó a la sagrada imagen de la Virgen de la Consolación antes de la largada de la carrera, frente a la Basílica. (Foto/Jorge Castellanos)

Los kilómetros iniciales de la primera etapa del Clásico fueron especialmente lentos, brindó pocas emociones, y sólo fue en la segunda vuelta cuando el paquete aceleró el paso ante algunas intentonas de fuga, que fueron rápidamente neutralizadas por los escuderos de Lotería, que hicieron buena labor de marcaje y controlaron el ritmo de la carrera.

En medio de este ambiente se entregaron dos de los seis premios intermedios dispuestos para la fracción; el primero un sprint bonificable, que terminó en manos justamente de Juan Murillo, seguido por Álvaro Torres (Gobernación de Carabobo) y Freddy Vargas (Kino).

Cuando estaba por cumplirse la última circunvalación en la autopista, antes de tomar la vía hacia El Mirador, se disputó el segundo sprint, que ganó Wilmer Vásquez (Gobernación de Trujillo), en segundo lugar se ubicó Luis Mascopolo (Fundación de Mérida) y tercero fue Jorge Abreu (Alcaldía de Cárdenas).

Segregante montaña

Con el inicio del terreno de ascenso comenzó a diseccionarse la carrera. Sólo los más aptos fueron llamados a la disputa del gran premio en la planta de Concafé.

El lote homogéneo que se observó al principio de la etapa se degradó rápidamente, a medida que la carrera se adentraba en la subida. La ruta hacia la Alcabala de El Mirador cobró sus primeras víctimas, a partir de allí se quebró la carrera y comenzó la verdadera competencia.

José Alarcón (Gobernación de Mérida), Wilmer Vásquez (Gobernación de Trujillo) y Edwin Becerra (Gobernación de Mérida), se quedaron con los puntos del tercer sprint.

De ahí en adelante la lucha fue no sólo por mantenerse vigente en la competencia, sino por evitar rodar por la deteriorada carretera que conduce a Rubio, minada de fallas de borde, terrenos destapados, prominentes baches y descomunales huecos.

Alarcón perdió el paso, quedando fuera de la disputa del primer puerto de montaña (C) que coronó Vásquez, seguido por Becerra y Jonathan Camargo (Lotería), corredores que posteriormente quedaron relegados ante la agilidad de Murillo y Vargas, que poco tardaron en asaltar la punta de la carrera, la cual se alternaron en los últimos 15 kilómetros, hasta la meta, llegando a sacar hasta 1 minuto 10 segundos de diferencia.

La segunda etapa, una contrarreloj individual, se correrá hoy entre el Club de Leones de Táriba – redoma El Hoyo – Club de Leones, un total de 12.6 kilómetros, a partir de las 9 y 30 de la mañana.

Fuente: lanacion.com.ve

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