Junín: de capital económica de Venezuela a subsistir entre la escasez y el contrabando

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Imagen de Santa Bárbara, patrona de Rubio, cuyas fiestas se realizaron a mediados de semana.
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El municipio Junín es uno de los veintinueve municipios del Estado Táchira. A finales del siglo antepasado se identificó por su potencial económico y que fue capital económica de Venezuela. En su jurisdicción tuvo lugar la primera explotación petrolera del país (1878), en La Petrólea; también se destacó por ser productor de café, añil, tabaco y azúcar, sobre todo fue a mediados del siglo pasado, el primer municipio cafetalero a nivel nacional.

Los nativos siguen orgullosos de su tierra aunque lamentan que “el Rubio de tantos puentes y el café sabroso”, de Chucho Corrales, hoy sea “de tantos puentes pero deteriorados y no de café, sino un Rubio que añoramos porque a pesar de que los productores trabajan con las uñas, el café que tomamos no es de aquí”.

Y es que habitantes como Lucrecia Gómez y María Vargas entre otros, cuentan que en principio el municipio ha cambiado desde el aspecto económico hasta la seguridad.

“Roban a la gente en las puertas de los bancos, siempre se escucha de que hay un atraco, y no vemos la comunicación que debe haber entre las autoridades para resguardar a los ciudadanos. Pasan en las camionetas, en las motos y chao, no vemos que tengamos un respaldo en el centro por ejemplo, y hay mucha inseguridad” –dijo Gómez-.

La supuesta existencia de grupos paramilitares ha sido un tema que se vincula con esa población tachirense, pues incluso se dijo en una oportunidad que allí convivían con el “fantasma” de ese flagelo.

El parque La Petrólea recuerda que Junín fue un día la capital económica de Venezuela.

“Yo no he escuchado nada de eso, jajajaja”, respondió una ciudadana en la capital de Junín, al preguntarle sobre la situación del paramilitarismo en la población.

Aunque con menor expresividad, fue unánime la respuesta de quienes fueron abordados sobre el tema: “No hemos escuchado nada”, similar a la respuesta sobre el tema del contrabando, del cual prefieren no hablar de ninguna manera.

“Si esos viven uno no los conoce, pero eso sí, inseguridad sí hay y el mercado sí escasea, las colas son demasiadas en los supermercados, hoy no las va a ver porque es un día no laborable por ser el día de la patrona, Santa Bárbara” (el comercio estaba cerrado) –manifestó la señora Lucrecia-.

— Yo principalmente me preguntó, cómo es posible que usted haga una cola y tenga a seis miembros de la familia comprando todos harina, papel higiénico, eso no es para consumirlos en el hogar, es para sacarlos, hay demasiado control, dicen que piden cédula y pasaporte, pero uno no ve que pidan eso mientras que a los venezolanos si nos exigen la cédula -agregó-.

¿Vienen del “otro lado”?

— Uno no los conoce en la comunidad, aquí hay una venta de mercado de los chinos y uno pasa y no ve nadie de la comunidad del centro, pero cuando uno va a comprar, no consigue nada. Yo ya hago mercado en San Cristóbal que me sale más barato que comprarlo aquí, que casi tampoco se consigue, no hay mantequilla, si me venden una para un mes y somos nueve personas en la familia, si vamos a comprar otra me dicen: usted ya está registrada.

El alcalde por su parte, cree que del tema “no hay municipios en la frontera que se escapen” pero lo que sí dijo es que la inseguridad es menor que en otros municipios, de acuerdo a lo que se informa por los medios de comunicación social.

“Tenemos una población de tránsito bastante considerable y la ubicación geográfica hace que en el municipio, ante la inseguridad, estemos flanco y flanco. No tenemos policía municipal, contamos con la del Estado, la Guardia Nacional, el Batallón de Infantería, se han establecido operativos, se hacen patrullajes permanentes, se ha implantado el decreto 511 para el control de motorizados, y podemos decir que existe la inseguridad como en todos los municipios, donde hay sicariatos, y atracos, y quizás no en las expectativas que uno pudiera estar esperando, pero se ha visto que se han tratado de implementar controles para la seguridad del ciudadano. Y del paramilitarismo ningún cuerpo de seguridad le pasa a uno información al respecto”.

¿Contrabando? o ¿intercambio? = especulación

En Junín la gente coincide en que tampoco habla de contrabando. Por su ubicación geográfica y parte de este intercambio fronterizo, el municipio no escapa a la gran situación que viene viviendo nuestra frontera, producto del intercambio económico.

“Eso produce que en nuestro municipio haya especulación en los rubros y que en algún momento haya escasez. Eso se ha visto de manifiesto todo lo más en el sector construcción, conseguir materiales para la construcción, concreto, acero y las partes eléctricas es difícil tanto por los costos como por la escasez”.

Así responde el alcalde, Yobel Sandoval, cuando es abordado sobre la situación. Dijo además que Rubio es utilizado muy estratégicamente, porque quienes se dedican al intercambio comercial, y se ve afectado fuertemente en cuanto al abastecimiento de combustibles, una necesidad que en algún momento tenemos que plantear con otra óptica”.

Explicó que “eso del intercambio” también ha generado un gran problema en el mercado municipal, porque el intercambio agrícola y comercial se ha hecho pequeño con el crecimiento de la población. Además, como está ubicado en el centro, le hace ver otra cara a la ciudad.

Informó que en los estudios que han realizado para construir el nuevo mercado municipal, han detectado que más del 50 por ciento de los productos que allí exhiben son de la buhonería, en grandes locales que se han establecido con el tiempo para vender artículos para vestir, y ha perdido la connotación de mercado agrícola y campesino que tenía Junín.

Guías de movilización de otros municipios

Sandoval dijo que debido a dicho intercambio comercial, llega mercancía de otras partes que “lo que hacen es entorpecer el desarrollo económico, puesto que son personas que no pagan impuesto, que no tienen permiso y vienen a pararse en temporada y fines de semana, obstruyendo el desenvolvimiento normal del mercado”.

Por otra parte, denunció que “muchas veces conseguimos productos que tienen guías de movilización de otros municipios y que llegan al municipio Junín, creando una anarquía de competencia en la venta, que al final llevan a la especulación en los precios de los productos.  (Marina Sandoval Villamizar)

Nació en La Yegüera

El cronista de Rubio, profesor Jesús Acevedo Sánchez, dice que el crecimiento de Rubio lo comenzó su fundador, don Gervasio Rubio, cuando compró el nueve de diciembre de 1774 la hacienda La Yegüera, en Villa del Rosario, desde donde impulsó la producción del café y el añil.

Desde el río Carapo, Cuquí, Puente de Oro, La Petrólea, el cerro de Los Rangeles, hasta El Helechal en Bramón y el cerro de Los Omaña, eran parte de esos predios. Y con el cultivo de café mucha gente comenzó a posesionarse de tierras y nacieron algunas estancias agrícolas.

“La gente trabajaba en La Yegüera, pero vivía en Pueblo Viejo, donde comenzaron a hacerse las primeras construcciones y nace el barrio El Guayabal, luego El Lombrizal, que es la calle central de La Palmita, El Cucharo, Los corredores, Puerto Cabello. El obispo de Mérida da la autorización para la construcción del primer templo, y también se crea la plaza Junín, todo eso en 1866”.

Cuando llegó el obispo Bosset, el pueblo pidió extenderse fuera del río Carapo hacia las terrazas, donde se encuentra el centro de Rubio y están la Plaza Bolívar, la Iglesia y comienza a construirle el nuevo pueblo, lo que hoy son el mercado, la alcaldía, los barrios El Matadero, Palo Santo, La Estación y Las Flores, donde están las casas coloniales de Rubio.

Tras la muerte del general Juan Vicente Gómez, comenzó el nuevo emplazamiento urbanístico y nacen la urbanización Florencia (hoy barrio San Martín) y San Diego. De acuerdo a un estudio que hizo el cronista, entre 1984 y 2009, se crearon sesenta y cuatro nuevas barriadas.

Hoy Junín tiene alrededor de 127 mil habitantes, según las estimaciones del INE (Instituto Nacional de Estadística), tres parroquias además de la unidad capital, Bramón, Quinimarí y La Petrólea. La gente vive de lo que puede cosechar en sus tierras y el comercio, dijo Acevedo Sánchez, quien considera que todavía siguen produciendo café y la muestra está en las procesadoras que hay en Rubio.

La gente está orgullosa de Rubio y las cosas que lo distinguen, como dijo la señora Lucrecia, de que Carlos Andrés haya nacido en sus tierras, o de tener la iglesia gótica “más bella”, entre otras.

Faltan los agroinsumos

Los cafetales están abandonados o fueron sustituidos por otros rubros.

Los cafetales abandonados o la pérdida de la caficultura en Junín se debe a diferentes causas según sus habitantes, entre ellas, el problema de los precios, que ha obligado a los productores a orientarse hacia otros rubros pero igualmente ese sector está “acribillado” –dicen-.

Otro problema que tienen en el campo, resumen los agricultores, es la dificultad para conseguir mano de obra para recolectar las cosechas, y las pierden; también hay escasez de los agroinsumos para combatir las plagas y enfermedades. No obstante, la gente se las ingenia pero al final, el precio que consiguen por sus productos no alcanza a cubrir los costos de producción.

Eso ha hecho que nadie trabaje a pérdida, por eso los cafetales hoy en día están abandonados, hay rubros alternativos, la gente se ha dedicado más a la ganadería, o a la siembra del tomate y otros rubros que no tienen tanta dificultad con la mano de obra.

De allí que las grandes haciendas quedaron en la historia, según los rubienses, por cuanto las siembras que se veían en uno y otro margen de la carretera, fueron sustituidas por ganado u otros rubros e incluso se ven hasta restaurantes. Por otra parte, las centrales de beneficio de café están cerradas.

No hay estadísticas sobre la producción de café pero el alcalde Sandoval, estima que ha mermado en casi un 90 por ciento. “Es cierto que en nuestro municipio hay cuatro plantas procesadoras de café, pero más del 95 por ciento del que procesan son importados de Brasil, Uruguay, Vietnam, y la producción nacional que a veces procesan vienen de otros municipios del país.

Cola “kilométrica” en las bombas

Aquí había más de ochenta carros esperando surtir sus tanques de combustible en la bomba La Estación.

En Rubio, el diez de diciembre, un día no laborable por la celebración del día de la patrona, Santa Bárbara, llamó la atención la cola “kilométrica” que había para llenar los tanques de combustible en el centro.

“Hoy hay mucha cola porque todo el mundo está aprovechando para abastecerse”, dijo una ciudadana que esperaba para surtirse en la bomba La Estación, en una fila que por poco llegaba a la entrada de la vía al Mirador, por Las Marías.

No obstante, en ese aspecto la mayoría manifestó el problema que se presenta de manera frecuente. Ese día se contaron 84 carros que esperaban desde la mañana. A las tres de la tarde, la cola llegaba frente a la calle Municipal, entrando al barrio las Marías, y un trabajador de la estación de servicio colocaba ya la palabra “último” hasta donde calculaban que podían dar el servicio.

El alcalde señaló que Rubio es utilizado estratégicamente por quienes se dedican al intercambio comercial, lo cual trae como consecuencia que “se ve afectado fuertemente, en cuanto al abastecimiento de combustibles, una necesidad que en algún momento tenemos que plantear con otra óptica”.

Explicó que a Rubio le quitaron tres estaciones de servicio, “y al momento no se le ha repuesto ninguna”.

“Tenemos una población de más de 130 mil habitantes, con una población de tránsito por el intercambio comercial que sobrepasa en los fines de semana las 150 mil personas, y con las cuatro estaciones de servicio que tenemos, no se cumple con el abastecimiento y además, a veces el combustible llega corto según lo planeado y se generan esas colas que generan malestar en las familias, y dificultan la movilidad”.

Ciudad educadora y de formación

Desfile del Colegio Los Andes en Rubio.

¿De qué vive la gente en Junín? En principio fue la agricultura luego el comercio y ahora se añade la educación.

Personas como el profesor Arfilio Bonilla o el cronista, Jesús Acevedo, expresan orgullo y satisfacción porque “hoy día Rubio se ha convertido en una ciudad educadora y de formación”.

Dicen que hay universidades, colegios y los muchachos que se forman salen del municipio, cruzan su frontera geográfica y por eso se consigue al rubiense en cualquier parte del país.

“Son muy buenos profesionales, gente que todavía está arraigada en los valores de familia, para echar para adelante, seguir impulsando el crecimiento de la familia y honrar a los padres en sus esfuerzos de formación, entonces Rubio principalmente se dedica a la educación”, añadió el burgomaestre.

Fuente: lanacion.com.ve

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