La Compañía Anónima Luz Eléctrica de Rubio

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Foto cortesía Flia. Hornung. Colorización: Alan Jaén
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Hace 100 años, un grupo de rubienses se dieron a la tarea de cristalizar la idea de conformar una Empresa, en beneficio del conglomerado de la Zona Fronteriza.

La Compañía Anónima y Luz Eléctrica de Rubio, que pudiera brindar el alumbrado, público y privado y el incremento de la zona agrícola e Industrial de Ureña, San Antonio, Delicias, Bramón, Santa Ana, Rubio y la Aldea Río Chiquito. El 19 de septiembre de 1909, se reunieron en la Escuela Federal Junín (varones), los señores; Timoleón Omaña, Juan José Alarcón, Patrocinio Peñuela, Alberto Aranguren, Alejandro Osorio N, Heliodoro Rodríguez, Antonio Pérez, Santiago Omaña, Rafael Arvelo, Daniel Uzcátegui, Antonio José Ochoa y Rafael Sansón, quienes quedaron comisionados para hacer los estatutos y diligencias pertinentes a la futura Empresa de esa época.

Luego de varias reuniones de trabajo y de mucho entusiasmo, se estudió el informe; después de aprobado se procedió a nombrar la Junta Directiva, conformada así: Presidente: Alejandro Osorio N.; Vicepresidente: Rafael Sansón; Vocales: Alberto Aranguren; Antonio Pérez y Daniel Uzcátegui.

Los Directivos de inmediato hicieron contacto con las Empresas Distribuidoras de maquinaria y repuestos de Suiza, entre ellas: Brown Boverí y Escheher Myss Co, para adquirir los transformadores y demás implementos. Asimismo se adquirió un terreno aledaño al Río Quinimarí en la Aldea Río Chiquito; se construyó el inmueble para la maquinaria, el tanque y la tubería de la decantación para el agua. Fueron contratados los señores: Augusto Duplat, y Alberto Roncajolo; más tarde Elías Fontiveros junto con Emest Robert, los ayudantes, Sixto Charita y Avelino Mendoza, estos dos últimos del mismo sector, para la instalación y mantenimiento de la maquinaria.

Luego de muchas reuniones y diligencias de los socios de la Empresa, se trazaron las metas de inaugurar, el 5 de Julio de 1910, culta y valiosa ofrenda en el  Centenario de la Independencia. Ese día estaba el pueblo alborozado. Las pocas calles de Rubio contaban con 200 focos para el alumbrado público y 140 focos para las pocas viviendas que existían.

La Compañía continuaba laborando en el Escuela Municipal; ante la exigencia se optó por alquilar la casa con opción a compra, a la señora Rosa Araujo, ubicada en la esquina de la calle Miranda  con la calle Soublette, hoy calle 12 con avenida 12 del barrio la Estación, allí funcionaron las oficinas y provisionalmente la Planta, luego fue traslada a la zona sur de la ciudad, al lado de la Avenida Manuel Antonio Pulido Méndez.

La Compañía Anónima y Luz Eléctrica, firmó contrato con duración de 50 años, con el Concejo Municipal del Distrito Junín, la Cámara Edilicia no cobraba impuestos y la Compañía brindaba el alumbrado público gratis a la colectividad e Instituciones Oficiales. (Hospital, Parques, Canchas Deportivas y Cementerio, Calles y Avenidas).
Ante la inminente demanda del fluido eléctrico, hubo la necesidad de contratar al Ingeniero Warner Hornung, procedente de Alemania, quien duró varios meses en la planta de Río Chiquito montando nuevos transformadores, después se trasladó a Rubio, para construir el Edificio de la Compañía, en el inmueble adquirido por la Empresa; debido al rendimiento y honestidad del Ingeniero Hornung, la Institución lo nombra Presidente y Gerente, muchos años estuvo al frente de la misma.

Ante el avance de la tecnología en el año de 1961, los Socios de la Empresa venden las acciones y derechos a Cadafe, la única condición del negocio era la permanencia del personal de la vieja Empresa; entre los que se recuerdan, Jesús Medina, José García, el negro José Sarmiento, Ciro Cáceres, Román Guerrero, Erasmo Gutiérrez, Luís D’Darlee, Víctor Sánchez, Rosario Bolívar, Pedro y Patrocinio Waldrón, Téofilo Laytón, Héctor Quiñonez, Avelino Mendoza, Nicanor Flores, Etanislao Rolón, Manuel Beltrán, Pablo Sánchez, Ramiro Sierra, Maruja Pereira de Carlosama, Benedicto García, Marino Sánchez, Consolación Hernández, Flor Valbuena, Lourdes Gamboa de Pinzón y Gladys Moreno de Fuentes, entre otros.

La Compañía Anónima y Luz Eléctrica de Rubio fue un gran aporte al progreso de nuestro pueblo, Orgullo del Táchira.

Fuente: Rubio ayer y hoy.
Gonzalo Fuentes LaCruz.
San Cristóbal – Venezuela: Litoformas

1 COMENTARIO

  1. Qué bueno conocer la historia de estos logros, gente con visión y creatividad. Mi bisabuelo era Heliodoro Rodríguez Galviz.

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